Andrés Palma: «Todo lo que la vida demanda a una persona se encuentra ordenado en un equipo de Rugby»

  • Es uno de los fundadores del Club Amigos del Rugby. Gracias a él, varias generaciones siguen enganchadas a este deporte, la gran pasión de este sevillano.
  • Para muchos niños de la cantera de Portaceli lo fue todo: mentor, entrenador y el alma de aquellos viajes en el autobús de la ilusión.
  • “Un jugador de Rugby gana formarse en valores que le van a servir toda la vida

Veterano del Rugby sevillano. Leyenda de los Old Parker. Empezó jugando de segunda línea (Nº 4) y, hasta que se retiró, de pilar derecho (Nº 3). En su época, las viejas glorias le apodaron Yogui, como el oso de los dibujos animados. Es Andrés Palma, uno de los fundadores del Club Amigos del Rugby. Se comprometió al máximo y lo dio todo para que otros pudieran jugar. Fue presidente (1982-1992), director técnico (1977) y entrenador (1978-1991). Gracias a él, varias generaciones siguen enganchadas a este deporte, la gran pasión de este sevillano de la Puerta Carmona, hijo de familia numerosa y sastre de profesión, ahora jubilado.

Para muchos niños de la cantera de Portaceli lo fue todo: padre fundador, mentor, entrenador y el alma de aquellos viajes en el autobús de la ilusión. Siempre transmitiendo alegría y confianza. ¿Quién no recuerda su “Vamos colegio”? Para aquellos chavales, hoy adultos, Andrés Palma sigue siendo su capitán, referencia fundamental y reserva espiritual del Club. Sin duda, la persona que le sigue enseñando esa forma de hacerlo todo en rojo y verde, con mucho sentido del humor y mucha humildad. A todo le pone cariño y a todos un respeto enorme. Muy querido, vital y positivo, Andrés Palma, Presidente de Honor del CAR, es la memoria viva de este sueño.
Fundar el Club Amigos del Rugby fue…
Lo mejor que nos pudo pasar. Pasamos por distintas entidades. O nos acogían o nos dejaban en la calle. El R.A.C.A fue la última. A todas, les agradezco que contribuyeran a formarnos como jugadores de Rugby. A punto de comenzar la temporada 76-77, en una histórica reunión en las gradas de Chapina, los componentes de la plantilla de nuestro último club decidimos poner en marcha nuestro proyecto: Club Amigos del Rugby. A nivel andaluz no teníamos rival. El primer presidente fue Eugenio Silvestre Taupenot y, luego, Paco Rodri.
¿Una anécdota?
Pocos la saben. Los comienzos del Club fueron brillantes deportivamente. Conseguimos una base de equipo con experiencia en División de Honor. Encadenamos tres temporadas seguidas, casi sin derrotas. Nació mi segunda hija, que se iba a llamar Marta. Camino del registro, se me cruzaron los cables y me dije: “De estas temporadas, Andrés, nos vamos a acordar para toda la vida”. Y la inscribí con el nombre de María de la Victoria. Mi mujer dejó de hablarme una temporada, pero luego se le pasó. Después, llegaron años duros. El club no acababa de asentarse. Los veteranos fueron retirándose y tuvimos que acoger a lo que nos llegaba de otros clubs como jugadores. No siempre lo mejor de cada casa. Afortunadamente y, no sin esfuerzo y con el gran trabajo de nuestra directiva de entonces, entramos en Portaceli. Aquello nos reforzó en la ilusión de seguir con nuestro proyecto de Club.
¿Recuerda su primer partido?
Claro que sí. Tenía 18 años. 11 de diciembre de 1966. 12:00 h. Estadio Universitario de la Macarena. Directamente con la Selección Andaluza Juvenil contra la Valenciana. ¡Impensable hoy día! Ganamos con autoridad.
¿Cómo ve al Club esta temporada?
Es admirable el esfuerzo de todos por adaptarse a las desgraciada situación que padecemos. En ningún estamento del Club se nota el menor desánimo: jugadores, entrenadores, delegados, directiva, equipo médico, CarVets, las incondicionales LasCARtijas y, especialmente, patrocinadores. A todos, muchas gracias. Es un orgullo  comprobar su estabilidad y consolidación entre las entidades de élite de nuestra Sevilla deportiva.
¿Qué echa de menos?
El poder compartir con los “Amigos” los ratos de convivencia. Como no, mi recuerdo y dedicatoria, a la memoria de nuestro querido Paco Alonso, compañero y amigo inseparable durante toda nuestra trayectoria deportiva, fallecido el pasado mes de julio. D.E.P.
Si tuviera la lámpara de Aladino. ¿Qué tres deseos pediría para su Club?
Que no cese nunca nuestro afán de superación, que sigamos siendo siempre CAR y que nos toque la lotería.
Pregunta obligada. ¿Qué le ha aportado el Rugby en su vida?
Desde los 17 años, el Rugby me ha dado casi todo: amistades, compromiso, diversión, estabilidad emocional, afán de superación, trabajo, sacrificio, respeto y humildad, mucha humildad. Una vez escuché a alguien decir: “Todo lo que la vida demanda a una persona se encuentra ordenado en un equipo de Rugby”. Un jugador de Rugby gana formarse en valores que le van a servir para toda la vida.
¿El entrenador que nunca olvida?
Como entrenador, maestro, compañero y amigo a D. Antonio Mejías y a Felipe del Valle (D.E.P.) Se complementaban y predicaban con su ejemplo. De Antonio destaco su poder de captación, dinamismo, alegría, adaptación a todos los jugadores. Siempre pendiente de buscar lo mejor para sus amigos… Felipe nos inculcó trabajo, disciplina, sacrificio, afán de superación y no desfallecer.
¿Cómo se gana un partido: con la fuerza, la cabeza, el corazón…?
Y con trabajo, ilusión y no desfallecer mientras dure.
¿Qué es lo que más valora de tantas generaciones que usted entrenó?

Su afecto. Es una enorme satisfacción confirmar que tanta dedicación y trabajo ha merecido la pena. Y ver que aquellos pequeños que animé a la práctica de nuestro deporte son hoy padres de familias, brillantes profesionales y que nuestro Club les ha servido para encauzar su vida. 
¿El mejor partido de su vida?
Todos los que jugué ganando o perdiendo con los amigos. Sacábamos conclusiones y procurábamos aplicarlas para el siguiente, casi siempre con unas cervezas.
¿La peor derrota?
Una especial. Diciembre, 1990. Acababa de fallecer nuestro querido Felipe del Valle. Esa semana teníamos un partido importante en El Puerto de Santa María (Cádiz). Lo preparamos especialmente para dedicárselo a él. No pudo ser. Aquello me dolió tanto, que me hizo pensar que había llegado la hora de mi relevo. Hace dos años, en mi afán de integrarme nuevamente en el Club, volví a El Puerto acompañando al CAR. Nuestro equipo ganó en el último suspiro del partido. Me sentí liberado de una pesadilla que me perseguía desde hacia unos 30 años.
Si se presenta en un entrenamiento ¿Qué consejo le daría a la cantera?
Fundamentalmente, divertirse y hacer amigos jugando al Rugby.
¿Ve alguna relación entre la sastrería, que ha sido su otro mundo, con el Rugby?
Aparte de las equipaciones  para los partidos, hoy día, con la aparición de nuevos tejidos y posibilidades de transfer sobre camisetas y pantalones, para divulgar a los patrocinadores, tan importantes para cualquier Club, todavía muchos añoramos aquellos polos de algodón y cuellos blancos, solo con el escudo del equipo. Servía para todo: jugar, salir y presumir de la afición. El jugador de rugby, por regla general, es fetichista y adicto a coleccionar camisetas, vengan de donde vengan: compradas, intercambiadas, talonadas al contrario sin su permiso… Luego, estaba la blazer, también con el escudo, que nos poníamos para representar al Club fuera del campo, terceros tiempos de partidos importantes y actos sociales. Aún recuerdo la del CAR que empezamos a utilizar en la recepción que ofreció la Junta de Andalucía tras el Campeonato de España de categoría Cadetes (1989).
¿A quién sigue admirando en este deporte?
A todos. Los que lo practican y los que lo han practicado. Mis compañeros han sido siempre mis mejores ídolos. Seguro.
¿Dónde ve al CAR dentro de 10 años?
Si a nivel deportivo seguimos teniendo los pies en el suelo, donde podamos seguir disfrutando, creciendo y siendo respetados por todos.
—————————————————
¿Qué le hace feliz?
Pensar que volverán los abrazos con familiares y amigos.
¿Qué ha aprendido Andrés Palma de esta pandemia?
Todo lo que no quisiera haber conocido nunca.
¿Cuáles han sido sus miedos?
Los de todos. Que falte la normalidad para las familias y los amigos. Pienso mucho en todas las personas y familias afectadas por lo que estamos viviendo.
¿Y sus sueños?
Que dejemos pronto atrás todo lo que estamos viviendo, pero sin olvidarnos de los que hemos dejado en el camino.
¿Su otra gran pasión después del Rugby?

Mi nieto Andrés, mi familia y mis amigos.
¿Un viaje pendiente?
Un partido de Irlanda en Dublín.
¿Su comida favorita?
De todo. Tengo buen saque y la mejor mujer, madre y cocinera. No hay más que verme. Mis más íntimos me llaman: “El Pápa con cánne”. Será por eso.
¿Una lectura obligada?
Todos debemos de leer La Historia del Rugby en Andalucía de nuestro querido Old Parker, Antonio Buzón. También me gusta todo lo de Jorge Bucay.
¿Un himno cargado de energía?
Sin dudarlo, nuestro pípípí, los del Amigos, los del Amigos…
—————————————————   
Andrés Palma Rivera. Fundador del Club Amigos del Rugby. 
Directivo (1977-1993). Presidente (1982-1993). Director Técnico (1977). Entrenador (1978-1991). Vicepresidente de la Federación Andaluza de Rugby (1988-1993), Medalla de Plata (2010) y Bronce (1993) de la FAR. Reconocimiento 50 Aniversario de la FAR por fomentar la divulgación y promoción del Rugby sevillano y andaluz. Candidato a Mejor Deportista sevillano (1972 y 1977). Internacional SUB-23 contra el Club San Fernando de Buenos Aires y Pethersan Sisney Australiano, así como con la absoluta contra Portugal. Copa F.I.R.A.

Texto: Marta Conde

Andrés Palma: «Todo lo que la vida demanda a una persona se encuentra ordenado en un equipo de Rugby»

Un pensamiento en “Andrés Palma: «Todo lo que la vida demanda a una persona se encuentra ordenado en un equipo de Rugby»

  1. Ejemplo para todos, como madre, lo quiero en mi club, como delegada, lo quiero en mi club, como persona, lo quiero en mi club, como aficionada, lo quiero en mi club. Sabéis una cosa? LO TENGO EN MI CLUB.
    Muchísimas gracias Don Andrés, pi,pi, pi…..

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll hacia arriba